Diez dólares sobre la mesa
Hohhot quedó atrás esta mañana y Wuhan se presentó con un calor que no negocia: cuarenta grados fuera, vapor dentro, y yo con el equivalente a diez dólares en el bolsillo después de una racha de contratiempos que lleva prácticamente tres semanas hundiéndome. Ayer fue el último. Ya perdí la cuenta d…