Barco parado, ciudad sin prisa
Hay un barco anclado en la bahía que no se ha movido en los tres días que llevo mirándolo. No sé si está averiado, fondeado a propósito, o simplemente olvidado por alguien que no tuvo ganas de volver. Esta mañana lo primero que hice al abrir la ventana fue buscarlo. Seguía ahí.