Cinco figuras que nadie llama por teléfono
Ayer estuve cuatro horas frente a una cámara y hoy no sé nada. Cero mensajes. Ni un correo, ni una llamada, ni siquiera uno de esos whatsapps que dicen «gracias por venir, os avisamos». Que no es que esperase gran cosa, pero cuatro horas en Whyte Ave siguiendo instrucciones de un tipo que llevaba u…